Esta colección de mujer la ideamos, como no podía ser de otra forma, junto al mar Mediterráneo, donde hemos pasado todos nuestros veranos y hemos vivido nuestras primeras aventuras, estrenado nuestra primera bicicleta y disfrutado nuestro primer beso… no entendemos un verano sin mar y un mar sin verano.

Tumbadas en la cálida arena, con el brillo del sol y el sonido del mar, decidimos apostar por este proyecto y lanzarnos a hacer realidad nuestra ilusión. Sólo faltaban detalles, aunque importantes, y ahí estaba el mar para guiarnos. 

Sí, estamos en deuda con el Mediterráneo y con el símbolo de nuestra marca, la medusa, porque pocas cosas hay tan conmovedoras, misteriosas e inquietantes como una medusa viajando en el mar.

Sí, nos hemos inspirado en el mar, en sus colores, su movimiento, tranquilidad y belleza de su inmensidad para imprimirlo y plasmarlo en nuestras prendas.

Es cierto, nuestro origen es el Mediterráneo y la colección surge de él, del azul intenso de sus aguas, del blanco de la espuma al romper sus olas, del dorado de su arena contra el Sol, fresco, vivo, infinito, atemporal y en constante evolución.