El polo es una prenda de ropa muy habitual entre los hombres. Suele ser más informal que una camisa y más formal que una camiseta. 

En cuanto a moda femenina se refiere, sin entrar en si son marcas que promueven la sostenibilidad o no, hoy en día, no todas las marcas ofrecen líneas de polo para mujer, y las que sí disponen, casi siempre están basadas en el patronaje del modelo masculino, lo que ha llevado a que sea una prenda poco presente en un armario o vestidor femenino.  

¿Cuál es el origen de esta prenda de ropa? ¿Cuándo fue creado el polo?

Su nombre se debe a haber sido usada para la práctica de ese deporte, en sus orígenes el equipamiento incluía unas camisetas de manga larga, gruesas de algodón, que resultaban bastante incómodas, a las que se les incluyó el cuello con botones para que no se movieran tanto al galopar. El polo se practicaba en la India y los soldados británicos se fijaron en él cuando estaban allí asentados; el deporte fue aumentando de popularidad entre los ingleses que cultivaban el té en tierras indias y en la armada británica, cuyos miembros cada vez lo practicaban más. Hacia 1862 la práctica del polo llegó a Inglaterra.

Ya en tierras inglesas, un día presenció uno de los partidos de polo John E. Brooks, que era nieto del fundador de Brooks Brothers, quien se fijó en  el cuello de las camisas que llevaban puestas los jugadores, al regresar a Estados Unidos desarrolló una prenda que consistía en una camiseta con cuello y dos pequeños botones en las esquinas para poder fijarlo, era el año 1896.

Pero la relación de esta prenda y los deportes no acaba aquí. Para la práctica del tenis, los jugadores vestían con pantalón largo blanco y camisa de manga larga que debían llevar completamente abotonada y corbata. En la década de 1920 el francés Rene Lacoste era uno de los grandes jugadores del circuito, que ya había ganado varios torneos Grand Slam. A Rene le resultaba muy incómoda la ropa habitual en la práctica del tenis y creó una prenda que le permitiera jugar con mayor libertad de movimientos, esta prenda era de algodón de manga corta, suelta, un poco más larga por detrás, de cuello plano y abotonada.

En el Abierto de Estados Unidos de 1926 lució por primera vez esta prenda, a la que añadió un cocodrilo por tratarse del nombre con el que le conocían sus fans y la prensa de aquel momento. Al retirarse del tenis, en 1933 se asoció con un amigo y juntos fundaron la compañía La Société Chemise Lacoste para confeccionar y vender estas prendas, convirtiéndose en la primera prenda deportiva en tener una marca visible.

Ya en los años 50, los polos eran de uso común en Estados Unidos, cuando los jugadores de polo conocieron la prenda de Lacoste, la adoptaron como habitual, y en 1953 la fama de esta prenda de ropa creció todavía más al usarla Dwight Eisenhower para jugar el golf.

En 1975 Ralph Lauren incluyó los polos como parte de su línea original “Polo”, Lauren se basó en la prenda de los jugadores de polo e incluso incluyó a un jugador de polo a caballo como logo.

Este último fue el gran empujón que recibió esta prenda y que le ha dado la popularidad que tiene hasta la actualidad. 

Y aunque se ha tratado, como ha podido observarse y como decíamos, de una prenda principalmente masculina, a día de hoy es una prenda que toda persona debería tener en su armario.

La flexibilidad y su capacidad para adaptarse a casi cualquier look la convierten en una prenda muy útil.

Por eso nosotras hemos confeccionado este polo de algodón 100% natural y con un tacto increíble desde el punto de vista de la mujer, incorporando las mejores características de siempre a la fórmula, como son la flexibilidad del algodón y la facilidad para combinarlo con cualquier look. 

Añadir formas femeninas al patrón es lo más evidente, pero no lo único: la manga más larga, hasta el codo, le aporta mucho estilo y comodidad incluso para llevarlo bajo una chaqueta o suéter, por ejemplo; los cortes laterales redondeados en la cadera se ajustan mejor a la forma de las mujeres; los colores elegidos, más fáciles de combinar con nuestro estilo diario; sin etiquetas, para evitar molestias en la piel, toda la información está estampada en la tela. 

Este es un polo que puedes llevarlo a diario para trabajar, a una reunión con amigos/as, a una fiesta informal, y como no, con vaqueros. Irás perfecta, original y cómoda.